Por qué el aerosol suele empeorar el problema, qué remedios caseros sirven de verdad y cómo se llega al nido.
Nos dedicamos solo al control de plagas desde hace más de 25 años. Esta guía es lo que le explicamos a nuestros clientes antes de trabajar: qué podés resolver vos y en qué momento conviene llamar. Sin vueltas.
Las hormigas que ves en la mesada son obreras: salen a buscar comida y la llevan al nido. Son una fracción mínima de la colonia. La reina, las larvas y la mayor parte de las obreras están en otro lado, casi siempre escondidas: dentro de una pared, bajo el piso, atrás de un zócalo, en el jardín o debajo de una vereda.
Por eso matar las que ves no cambia nada. Mientras la reina siga poniendo huevos, la colonia repone obreras y la hilera vuelve a aparecer, a veces por otro camino.
La pregunta correcta no es "cómo mato estas hormigas", sino "cómo hago que el control llegue al nido".
Es el error más común y el que más trabajo nos da después. El insecticida en aerosol mata las obreras que están a la vista y deja un residuo repelente sobre la superficie. Eso tiene dos consecuencias:
El aerosol sirve, como mucho, para una emergencia puntual: una hilera sobre la comida que hay que sacar ya. Como estrategia para eliminar hormigas, juega en contra.
Las hormigas no comen siempre lo mismo. Según la época y lo que necesite la colonia, buscan azúcares (cuando la actividad es alta y necesitan energía) o proteínas y grasas (cuando están criando larvas). Por eso a veces van al frasco de miel y otras al plato del perro.
Si ponés un cebo dulce y lo ignoran, no es que no funcione: es que en ese momento buscan otra cosa. Parte del trabajo técnico es identificar qué está aceptando la colonia y elegir el cebo en función de eso.
Casi siempre es hormiga negra común, que anida afuera (jardín, vereda, bajo el piso) y entra a buscar comida. Es el caso más resoluble: cebo en el recorrido, seguir la hilera hasta el ingreso y sellarlo. Si la casa es en planta baja con jardín, el nido suele estar a pocos metros.
Anidan en el suelo, en montículos o bajo piedras y baldosas. El problema es la picadura, sobre todo con chicos y mascotas. Los nidos pueden ser extensos y tener varias reinas, por lo que la parte visible del hormiguero engaña. Un tratamiento parcial suele hacer que se muden un par de metros. Ver el detalle en control de hormigas.
La hormiga cortadora o podadora no come las hojas: las corta y las lleva al nido para cultivar un hongo del que se alimenta. Puede defoliar una planta en una noche. Los nidos son grandes y profundos, con muchas cámaras. Los cebos específicos para cortadoras funcionan bien, pero los repelentes y el aerosol no: la colonia simplemente cambia de planta.
En primavera y verano, después de una lluvia, es común ver hormigas aladas saliendo de una grieta o juntándose en una ventana. Son las reproductoras en vuelo nupcial: buscan aparearse y fundar colonias nuevas. En sí mismas no son una plaga, pero indican que hay un nido maduro cerca.
Lo importante es no confundirlas con termitas, que también hacen vuelos con alas y se parecen a simple vista. La diferencia está en tres detalles: la hormiga tiene cintura marcada, antenas en ángulo y alas de distinto tamaño (las delanteras más largas); la termita tiene cuerpo recto sin cintura, antenas rectas y las cuatro alas iguales. Si las alas son iguales y el cuerpo no tiene cintura, el problema es otro y más serio: mirá cómo distinguir termitas.
Hay situaciones donde el problema excede lo que se puede resolver con cebo y sellado. Conviene llamar a un profesional si:
Nuestro tratamiento no consiste en rociar la casa. Un técnico identifica la especie, evalúa el alcance de la invasión y ubica los nidos; con eso define qué cebo usar y dónde, para que las propias hormigas lleven el control hasta la reina. Usamos productos biodegradables y aptos para casas con chicos y mascotas.
Porque el aerosol mata solo las obreras que están a la vista y el nido queda intacto. Peor aún: el residuo repelente corta la comunicación con la colonia y puede hacer que se divida y aparezca en otros ambientes. Para eliminar hormigas el control tiene que llegar al nido, y eso se logra con cebo, no con aerosol.
Solo interrumpen el rastro de feromonas que marca el camino, por eso la hilera se desarma por un rato. No afectan al nido ni a la reina, y en pocos días las hormigas trazan un recorrido nuevo. Sirven para desviar una hilera de un lugar puntual, no para resolver el problema.
Entre varios días y dos semanas, según el tamaño de la colonia. Es lento a propósito: si matara rápido, la obrera moriría antes de llegar al nido y compartirlo. Ver más hormigas alrededor del cebo los primeros días es buena señal. Lo importante es no limpiar ni rociar cerca mientras lo están tomando.
Por tres detalles: la hormiga tiene cintura marcada, antenas en ángulo y alas de distinto tamaño (las delanteras más largas). La termita tiene el cuerpo recto sin cintura, antenas rectas y las cuatro alas iguales. Si las alas son iguales y no hay cintura, conviene hacer revisar la madera de la casa.
La hormiga negra común no pica ni transmite enfermedades de forma relevante, pero circula por basura, desagües y superficies antes de llegar a los alimentos, y puede contaminarlos. En comercios gastronómicos es motivo de observación bromatológica. La hormiga colorada sí pica, y su presencia es un problema donde hay chicos y mascotas.
Somos la única empresa en Uruguay dedicada exclusivamente al control de plagas: no hacemos sanitaria ni limpieza. Contamos con 24 móviles propios, 30 operarios especializados, certificación ISO 9001:2015 y habilitación de las tres Intendencias.
Podés ver el detalle del servicio de control de hormigas o mirar todos nuestros servicios de control de plagas. Un técnico evalúa tu caso en el lugar: la solución se define después de identificar la especie y ubicar el nido.